FASHION WOMAN desigual / 2020
En pleno mes de julio el cliente me propuso crear un jardín otoñal para la campaña de una colección de vestidos. Fuimos a ver la localización y estaba casi sin vegetación, así que salí de allí ideando la transformación. Una vez dibujado dentro de mi cabeza como quedaría el set, compré flores y plantas preseveradas, algunas artificiales y nos pusimos manos a la obra cuando salía el sol. Con la ayuda de Roberto, un atrezzista que conozco hace muchos años, dimos forma a ese lugar mágico que el cliente esperaba para sus fotos, y conseguimos dar ese tono tan peculiar de la vegetación silvestre en el mes de octubre. Tanto, que incluso llegamos a sentir esa brisa fresca tan buena. Pero la realidad es que estábamos a más de 30 grados.